Valor de la educación en tiempos donde todo cambia

Durante mucho tiempo, estudiar parecía seguir un camino simple: ir a la escuela para aprender sobre temas en específico y aplicar esos conocimientos durante varios años. Aunque esa idea sigue estando en pie, con el contexto actual, hace que muchas más personas se pregunten si esa forma de entender la educación sigue siendo suficiente, ya que, actualmente estamos rodeados de cambios constantes. Aparecen nuevas y actualizadas tecnologías, cambian algunas formas de trabajar, y surgen herramientas que modifican o automatizan actividades que hace unos años parecían ser estables.
Hoy en día, el acceso a la información es más fácil que nunca, con solo tener que abrir el navegador para acceder a internet y encontrar cursos, videos, explicaciones o artículos sobre prácticamente cualquier tema de interés. Teniendo este panorama, surge la siguiente pregunta: ¿estamos aprendiendo para un futuro que ya cambió o la educación también está cambiando con él? En lugar de pensar si la educación se está quedando atrás, quizá sea mejor preguntarse si su valor actual está en algo distinto a lo que comúnmente pensamos.
Uno de los cambios más evidentes de nuestra época es que aprender ya no ocurre únicamente dentro del salón escolar. Ahora las personas pueden desarrollar sus habilidades por diferentes medios, tales como plataformas digitales, cursos, comunidades o diferentes tipos de contenido educativo disponibles en internet. Eso no significa que la escuela haya dejado de ser importante, pero sí que ya no es el único espacio donde puedes aprender.



Los cambios constantes en la tecnología y la sociedad nos hacen saber que el aprendizaje ya no termina una vez saliendo de la escuela o terminando una carrera, sino que es algo que nos acompañará el resto de nuestras vidas. La educación la podemos ver como un proceso, un proceso continuo que nos acompaña en distintas etapas de nuestra vida. La UNESCO plantea que existen múltiples futuros posibles para la educación y que los sistemas educativos necesitan adaptarse a un mundo complejo y lleno de cambios, cambiando la forma en la que entendemos el conocimiento.
Algo que resulta importante o curioso es que, tener acceso rápido, fácil o sencillo a información no significa que necesariamente la comprendamos o que nos sea fácil. Buscar datos se vuelve cada vez más fácil, pero, analizarlos o incluso cuestionarlos es una habilidad que requiere de mucha práctica. Quizá una de las funciones más importantes hoy en día de la educación no sea únicamente transmitir contenido, sino enseñar a entender el mundo que nos rodea. Saber investigar, reconocer información, resolver problemas, trabajar con compañeros y adaptarse a escenarios nuevos son habilidades que mantienen su valor sin importar que las herramientas cambien.
Vale la pena tener en cuenta que el cambio tecnológico no sólo trae ventajas, ya que, aunque el mundo digital facilita el acceso a la información, también genera problemas de privacidad y aislamiento, por eso, el futuro de la educación no se trata de usar más pantallas solo porque estén en tendencia, sino que se debe saber aprovechar para mejorar y aprender. ¿Estamos listos para adaptarnos aunque el mundo cambie? Tal vez el valor de la educación no está solamente en preparar a una persona para un solo camino, sino en proporcionarle las herramientas para adaptarse, cuestionar y seguir aprendiendo en diferentes momentos de su vida.
REFERENCIAS
Reimaginar juntos nuestros futuros. (2021, noviembre 11). Unesco.org. https://courier.unesco.org/es/articles/reimaginar-juntos-nuestros-futuros
Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación. (2021, noviembre 1). Unesco.org. https://www.unesco.org/es/articles/reimaginar-juntos-nuestros-futuros-un-nuevo-contrato-social-para-la-educacion
Futuros del aprendizaje digital. (s. f.). Unesco.org. https://www.unesco.org/es/futures-education/digital-learning-futures